martes, 26 de agosto de 2014

VIDA

Así es la vida. Unos días una maravilla. Otros días una pesadilla. 
Minutos de risas. Minutos de llanto. 
Momentos de canto. Momentos de silencio. 
Veces en las que te comes el mundo. Veces en las que el mundo te come a ti. 
Es amor. Es envidia. 
Es lucha, coraje y constancia. A veces dejadez. 
A veces bonita, otras horrible. 
A veces justa. Otras, en cambio, enormemente injusta. 
Es salud. Es enfermedad. 
Es caída. Es levantarse. 
Porque la vida es vida, por eso siempre hay que seguir el camino, porque, más bonito o más feo, con rosas con espinas o sin ellas, es el camino que se te ha encomendado. 
No hay nada más grande que la vida. Hay que seguir siempre y nunca detenerse. Hay que hacer el camino tuyo. Llevarte bien con él, porque es sobre el que pisas. Las lecciones buenas o malas no las vas a aprender en otro sitio mejor que en la vida. 
Si te caes, te levantas y si hace falta pisas más fuerte pero siempre constante. 
Pero básicamente como mejor se vive la vida es encontrando la maravilla en la pesadilla, la risa en el llanto, la música en el silencio, tu objetivo en tu miedo, el amor en el coraje, la belleza en la fealdad, la justicia en la injusticia, la salud en la enfermedad, las manos para levantarte en las rodillas ensangrentadas. 
Y sobre todo es quererte mucho. Darle importancia a quien se la merece, dedicando tiempo a quien te lo dedica, dando amor a quien te lo da, aprendizaje a quien te enseña, es sonreír a quien te sonríe, amar a quien te ama. 
No siempre se recibe lo que se da pero si se puede dar lo que se recibe. Es la forma mas perfectamente honesta de hacer justicia en tu vida. 
Y sin olvidar que no hay cosa más linda que ser honesto contigo mismo.