sábado, 1 de febrero de 2014

HE APRENDIDO

Cuando tienes tanto que decir, tanto que expresar, cuando no caben más sentimientos en tu interior y sabes que tienes que hacer que salga de dentro un poco es difícil. Existen muchas y muy diversas formas de expresión: música instrumental, música vocal, hablar, dialogar, gritar, correr, mecanografiar, lápiz y papel... A mí me encanta lápiz y papel o en su defecto mecanografiar, es para mí mi mejor forma de expresión porque cantando, em...no Bueno pues hace tiempo que no escribía y obviamente me han pasado cosas, a todos nos pasan cosas. En fin, voy a comenzar a escribir, aunque resulta complicado cuando es tanto lo que quieres expresar. ¿Por dónde comienzo? Pensaréis "por el principio". Así va a ser, pero a modo resumen porque si tuviera que escribir todo, estallaría este ordenador. Pero bueno: allá voy. Me hice unos planes, planeé mi vida dándome mis propias órdenes como si se tratara de una dueña y señora de una mansión de estas de la Edad Moderna, que daban órdenes a sus sirvientas. Pero todo eso yo sola. Es decir: me propuse muchas cosas, demasiadas diría yo y yo me las autoexigía, riñéndome si no las hacía bien. No salió bien ninguna. Obviamente me hundí, pero ¿no es una locura ponerse tantas metas? ¿vivir agobiada? ¿vivir una vida de autoexigencias múltiples? Si fuera policía me autodetendría. Es una aberración y luego para nada...bueno, para nada no. Todo pasa por algo. Lo que pasa es que se necesita tiempo para aprender. Obviamente no me ha dado tiempo de aprender. Imposible. Poco tiempo. Pero algo sí. Han sido varios aspectos en los que he fracasado y cuando, ambiciosa, pensaba tener en mis manos todo lo que me había propuesto y sin embargo, estaban vacías: lloré. Después de llorar y llorar, comencé a recapacitar y a sacar el lado positivo, pero me ha costado mucho encontrarlo porque me he visto en el fondo de un pozo y ahí solo ves oscuridad, sientes frío y soledad. Una de las cosas con las que me quedo es que la vida hay que aceptarla tal y como viene. No planeas tu vida, tu vida ya está planeada, ahora solo tienes que vivirla. A veces será fácil, otras difícil y otras no verás ni la salida, pero siempre aparece. Me he dado cuenta de que me han fallado muchas personas por las que he luchado en sus peores momentos, pero no lo hecho en cara. Solo me quedo con eso. No les guardo rencor ni odio porque no merece la pena. Las personas que han estado conmigo han cobrado mucha más importancia de la que yo creía que podían tener. Me he hecho amiga de miembros de mi familia. He sentido como si me fuera a morir, he tenido problemas de salud y he aceptado a medias que probablemente esos problemas de salud me puedan durar toda la vida. Es duro aceptarlo. He vuelto a nacer. Cuando, siendo joven, tu triunfo es ducharte sola: das valor a la vida. Cuando dar un paseo por tu calle es el triunfo de tu día, das valor a la vida, cuando soportar una visita tiene premio, valoras la vida. Y te enfadas contigo cuando hace meses tu mayor preocupación era si tenías las puntas del pelo abiertas, y piensas: "¿qué hacía con mi vida?". Ahora lo más mínimo tiene importancia y un examen estúpido académico me da igual en comparación de aprobar otro tipos de exámenes. El rato al día en el que estoy bien lo saboreo.He aprendido que la sonrisa es más eficaz que cualquier otro medicamento y que en un momento tu vida puede dar un giro tan grande que te mareas. Sonrío mucho y sé que aún voy a sonreír más y la gente pensará "¿por qué sonríe tanto?" pero a mi ya me da igual porque solo me puede y debe importar lo que piensen quienes realmente me quieren. Recuerda que la vida es tuya y de nadie más. He aprendido a ignorar y no dar importancia a quien no la tiene y a valorarme para saber qué es lo que necesito. Me he dado cuenta de que quienes más creen que lo saben todo son precisamente los que no saben casi nada y he pasado a observarlos sujetando mis ganas de reír porque me parecen absurdos. He aprendido mucho más de lo que hubiera aprendido en ese cúmulo de planes que tenía. Hubiera sido otro corderito más del rebaño y ¡cuidado! no soy más que nadie pero tampoco menos. Simplemente he aprendido a valorar eso que tenemos todos los días que se llama vida. http://www.youtube.com/watch?v=nlsCU09zOnQ