jueves, 19 de abril de 2012

AGRADECER

En momentos en los que pensamos que todo lo que se planea va a salir bien. En momentos en los que creemos que todo lo que se compra con dinero nos va a hacer sentirnos felices. En esos momentos en los que somos un poco materialistas, ahí nos confundimos, nos equivocamos.
Una simple clase vacía, charlar con una amiga mientras acabamos un trabajo porque no nos ha dado tiempo durante la clase porque somos unas huevonas. Terminar relajadamente ese inacabado trabajo. Escuchar a esa amiga decir cosas tan lindas, tan coherentes. Saber que no solo te escucha sino que te da consejos, porque ella ha aprendido lecciones de la vida y es una persona tan humana que las quiera compartir contigo. Hablar mirándote a los ojos. Saber que eres una persona en la que ella confía. Tomar un cola cao con un Kinder Bueno en esa cafetería donde los camareros son simpáticos y siempre te dicen algo para sonreír. Reír. Escuchar una linda canción, con letra maravillosa y realista. Darte cuenta que Dios ha querido poner a dos personas en el camino para que se conozcan. Para que sea una amistad linda y infinita. Para que se quieran y sean felices. A veces reconocemos como amiga a quienes no se lo merecen, pero esta vez se reconoce la amistad porque se demuestra. Eso, todo lo escrito con anterioridad no estaba planeado, no se compró con dinero, no lo caracteriza ningún materialismo, es más, es todo muy sencillo, y sin embargo esa tarde fue linda, fue bella y fuimos felices; es por ello que los pequeños detalles son importantes, y a veces lo inesperado hace que aprendas. Gracias.


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