jueves, 15 de diciembre de 2011

MAGISTERIO

Son muchas las personas que saben decir: buaf...magisterio está chupado...pero los que lo dicen ¿saben exactamente lo que están diciendo? porque me parece que no saben de la misa a la media. A ver quien se cree que magisterio es fácil, a ver si alguien cree que con magisterio solo nos dedicamos a cortar, pegar y poco más...Pues en lo que llevo de carrera cortar y pegar lo he hecho para rellenar la ficha que le he tenido que dar a cada profesor para que me guarde en el grupo de alumnos. Nadie se para a pensar que un maestro, sobre todo de educación infantil se dedica a organizar el aula, crear rincones, preparar unidades didácticas, contar a los niños cuando llegan por la mañana, cuando entran en clase, cuando van a salir al primer recreo, cuando se van a recoger del primer recreo, cuando van a salir al segundo recreo, cuando se van a recoger del segundo recreo, cuando van a irse a sus casas porque ha terminado la jornada; y que no falte ni uno; debes tener mil ojos. Debes atender a los que no se saben poner el babi, aplaudir a los que saben ponérselo solo, secar lágrimas porque estén tristes, reír con ellos cuando estén contentos, llamar a sus padres cuando le tocas la frente, y detectas que tiene fiebre, o cuando se cae en el recreo y le tienes que curar la herida o llamar a sus padres para que lo lleven al médico por si es algo peor. Eres esa persona que tiene que ir a pedir que haya paz entre dos niños o niñas que se estén peleando en el recreo. Quien debe detectar cuando un niño no ha alcanzado correctamente el lenguaje que estaba previsto alcanzara a determinada edad. Quien debe realizar una demanda al Equipo de Atención Temprana cuando nota que hay algo en cierto niño que no funciona bien. Tienes que pensar en qué estarán pensando esos niños cuando los ves ensimismados. Motivarlos, hacer ejercicios en los que todos participen, ninguno se aburra o se sienta discriminado. Saber llevar una rabieta, conocerlos a todos y cada uno, saber sus puntos fuertes y los débiles. Sonarle los mocos cuando son demasiado enanos, o limpiarles el culete. Ir a llamar al conserje para que venga a limpiar el vómito de los niños. Supervisarlos de que comen, y aconsejarles o que se den mas prisa o vayan más lentos. Ayudar a que todos los niños vean como igual a otro que tiene problemas, que es autista, ciego, sordo, mudo,...Saber enseñarles el respeto, la amistad. Saber imponer pero sin asustarles. Saber llevar un orden, prepara el día del padre, de la madre, del abuelo, el día de la salud alimenticia, el día de excursión al campo, etc...y que todo quede como los chorros del oro. Que no se te olvide darle a todos y cada uno de los niños ese papelito que le deben dar a sus padres para informarles de algún evento. ¡Ah! y los padres, debemos conocer muy bien a los niños y niñas para que cuando tengamos la tutoría con los padres le demos una verídica información; o mejor, estar pendiente de los alumnos día a día, por si notamos algo que se lo tengamos que decir a los padres hacerlo lo antes posible. Realizarles una continua evaluación día a día, a mi no me basta calificar al niño con un número o un "progresa adecuadamente" o "necesita mejorar", a mí me interesa conocer, evaluar sus cambios momento a momento. No se pueden olvidar las reuniones del Claustro de profesores, o las reuniones con el resto de compañeros del mismo nivel. Elegir el libro y la editorial adecuada. Enseñarles las letras, los números, lo que le rodea, los cambios que se producen, los bits de inteligencia, las fichas, los juegos, las actividad de motricidad, ese inglés para esos futuros colegios bilingües...Que no se olvide ni lo más mínimo. Eso es la labor de un maestro, viene a ser la base de lo que seremos en un futuro. Los educadores. Me encanta mi carrera, pero a veces me harta el que haya personas que infravaloren la labor de un maestro, nadie sabe lo importantísimo que es.


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