viernes, 4 de noviembre de 2011

PERSONAS

Hay personas que están en tu vida desde antes que llegaras al mundo, como un padre una madre, un hermano mayor o hermana, toda tu familia, tíos abuelos...
Se supone que los debes querer porque son tu familia, llevas su sangre, hay vínculos de parentesco, no es una norma el quererlos ni una obligación, pero da esa sensación.
Luego, naces, y conoces a esas personas que estaban ya preparadas para pertenecer a ese grupo de personas a las que tú has de querer.
Vas creciendo, y con ello te vas dando cuenta de muchas cosas, llega una etapa en la que tu única pregunta es : ¿por qué? ¿y por qué? ¿y por qué? y esa pregunta elevada a doscientos por lo menos...
A veces recibes respuesta a tus preguntas, otras veces no...Va pasando más tiempo, te van pasando más cosas, y te vas dando cuenta de que hay personas de ese grupo a las que había que querer y te preguntas ¿dónde están? ¿Dónde están esas personas que se supone que las quiero y ellas me quieren a mi? pero si me está pasando esto y ni siquiera se acuerdan, ¿y esto qué es? ...Pero ahora llega una pregunta que invade tu mente aún más pequeña pero con mucho más significado y la cual nos da juego a que pensemos, a que meditemos, esa maravillosa pregunta es ¿Qué es querer? Pasan unos segundos, unos minutos, unas horas, e incluso unos días, luego pasan meses y con los años te das cuenta que querer a alguien no es una obligación, querer a alguien es un sentimiento incontrolable, que surge sin más, que aparece al igual que aparecen las flores en el campo al llegar la primavera, querer a alguien es preocuparte por una persona, pensar en esa persona, ayudarla cuando más lo necesita, prestarle tu hombro para llorar cuando lo precise, querer a alguien es tener abiertos las veinticuatro horas del día tus ojos para que otra persona te mire, para que tu la mires...tus oídos, para escucharla, querer a alguien es tener un rinconcito del corazón preparado para esa persona, eso es querer y solo se va aprendiendo a quien quieres a lo largo de los años, a lo largo de momentos que pasan en tu vida; unos malos y esa persona está ahí, y otros buenos, y esa persona vuelve a estar ahí...y no siempre se tiene que compartir la misma sangre...hay quienes entran en tu vida y salen tal y como han entrado, otros entran y la puerta de salida aunque esté abierta deciden no salir, hay veces que quien menos te esperas es una gran persona que estaba ahí, reservada única y exclusivamente para ti, para cuidarte y ser esa persona a la que quieres, eso es querer a alguien. No siempre tiene que ser la familia a los que más queramos, a los padres, los hermanos, los abuelos, tíos, primos...a veces personas que no tienen nada que ver te demuestran más, aunque yo a los que más quiero en este mundo son a mis padres y mi hermana que son las personas más buenas y esos ángeles que Dios me colocó en el camino, los quiero y sé que ese amor es recíproco porque ha quedado demostrado...





No hay comentarios:

Publicar un comentario